arboles_caidos

La Noche del 5 al 6 de marzo en el término municipal de El Boalo (incluyamos Cerceda, Mataelpino y alrededores), es de las que no se pueden olvidar en mucho tiempo, vientos huracanados, frio intenso, acompañados de nieve y el sonido extraño que hace pensar que no amanecerá nunca, la corriente eléctrica se va, nos quedamos a oscuras y todo parece que se convierte en un caos. Vuelan las ramas de los árboles, tejas que hacen lo propio, indicadores de carreteras que crujen y asimismo son llevados en volandas, las farolas arrancadas de cuajo, árboles que emiten un llanto al romperse sus ramas y todo su ser se conmueve, llorando y con toda su hermosa esbeltez van cayendo, levantando los suelos que los han servido de alimento, tuberías de agua que saltan en un crujir violento, agua que sale como aspersores sin control. Esto está ocurriendo a las 4:30 horas de la madrugada, la noche se hace lenta y no quiere amanecer como temiendo mostrar lo que con su oscuridad, de feo ha realizado.

Llega la madrugada, apenas salen los primeros atisbos de luz, salgo a ver la realización del temporal cual cruel asesino amparándose de la nocturnidad, puedo ver con gran dolor y casi sin querer dar crédito a mis ojos observo como estan las parcelas de las urbanizaciones, las calles de Cerceda, las carreteras que nos rodean "caos", no hay luz, no funcionan teléfonos, ni siquiera los móviles. ¡no! no ha sido un mal sueño, es realidad lo acontecido.

Bueno no quiero ser trágico, mas si ha sido alarmante, los vecinos no dan crédito a lo sus ojos observan, esto sólo es lo que yo puedo relatar, muchos vecinos hoy lo están sintiendo, los destrozos son impresionantes.